DIGNOS.

DIGNOS

Salario mínimo, pensiones, sanidad, educación…..y un largo etc……DIGNOS.

El problema es que el sistema no conoce la DIGNIDAD ni la JUSTICIA.

Por lo tanto, los representantes expertos en estas cuestiones no aplican la DIGNIDAD ni la JUSTICIA y no va a ser el sistema quien se lo reclame.

Hemos aceptado una continuidad de la dictadura revestida de democracia, aceptando la injusticia, los privilegios, aumentándolos a medida que aparecían nuevos intereses. y ahora queremos que España tenga dignidad y justicia. Para eso, teníamos que haber realizado otro tipo de transición, y el primer punto era condenar la dictadura y sacar del gobierno y de las empresas públicas a todos aquellos que apoyaron y mantuvieron en su cargo al dictador y a la estructura fascista, y no lo hicimos, al revés, se les dio más poder con los votos. Este es el resultado de esa transición mal realizada.

Suelo indignarme al pensar que toda esta corrupción se realizó en democracia (mal llamada), suelo decir, que en la dictadura era la forma de actuar, pues la caracterizaban  estas conductas de corrupción, mentiras, engaño, soborno, perseguir al que denuncia la injusticia o la falta de libertad y de derechos, etc., repitiendo, que esto solo se podía hacer en dictadura, pero nunca en democracia, ensuciando todos los pilares en los que puede sostenerse la ciudadanía en busca de derechos y libertades.

En las tertulias, suelo escuchar:”No sé si antes había o no corrupción, pero creo que ahora hay muchísimo más,”…y hacen ver y sentir, que la dictadura no era tan mala, pues viviendo en ella todas estas cosas no pasaban.

Por suerte, escuchar estas frases me hizo reaccionar, y participo mis razonamientos con quien pueda leer lo que escribo.

Gracias a esta pequeña Libertad estamos enterándonos de lo que está sucediendo día a día, de lo que ha sucedido en el pasado y quizás de lo que siempre ha sucedido.

Por primera vez en la Historia de España, sabemos lo corruptos que son desde el poder todas las instituciones del estado.

Si las estructuras sociales, políticas, religiosas del siglo XV permanecían intactas en Galicia hasta 1960, aproximadamente, ¿creemos que lo que no ha cambiado en cinco siglos va a cambiar en sesenta años?

Es más, las estructuras sociales, políticas, económicas y religiosas del S XV eran las mismas que las del siglo V, quizás a.d.c. ¿Cómo vamos a pensar que las estructuras dictatoriales de la dictadura iban a transformarse en 60 años?

La dictadura religiosa, la dictadura económica, la dictadura judicial, la dictadura monárquica, la dictadura financiera, la dictadura política…todas se rigen por una constitución antidemocrática.

¿Cómo de algo antidemocrático, puede surgir la libertad, la justicia y la dignidad?

Siguen con el poder en la mano para saquearnos, vemos como nadie está en la cárcel, las leyes se hacen para proteger al más alto cargo que delinque.

No hay justicia igual para todos, sabemos que aceptando la monarquía, aceptábamos leyes diferentes, estábamos echando por tierra la constitución, en que dice que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, pero todos estaban blindados a través de su cargo político, económico, religioso o monárquico de esa ley que les podía juzgar.

Hicimos una constitución para no cumplirla. Hicimos unos pactos para no cumplirlos.

Hemos confiado la libertad y la democracia, a quienes son dictadores, a quienes quieren mantener privilegios, a quienes han sostenido y financiado una guerra civil para mantener sus privilegios, y esos mismos, y sus descendientes siguieron ocupando las areas políticas y empresariales.

La dictadura dejo el país absolutamente arruinado, saqueado. La actuación de los políticos y de los empresarios, en la transición ha sido exactamente la misma. Han saqueado España, pues sus métodos de obtener dinero, no era a través del trabajo, era a través del robo, de la explotación, del saqueo, del contrabando, de comisiones ilegales, o de dinero negro, que después se llevaba a paraísos fiscales y una amnistía fiscal, les permitía blanquearlo.

Hemos visto, en vivo y en directo, como se saquea un país. Hemos visto, como después tienen la indecencia de decir, que los ciudadanos han vivido por encima de sus posibilidades, cuando las obras de infraestructuras se han realizado por encima de nuestras necesidades, pero insaciables ellos, pues comisiones recibían de cada obra. Se crearon y construyeron lo que no se necesitaba, ejemplo de ello, aeropuertos sin aviones. La sed de dinero y la sed de poder es una droga peor que la heroína.

Si, gracias a esta pequeña libertad, podemos decir, que son unos sinvergüenzas, con nombres y apellidos, no me invento ninguno, están en todos los periódicos, y son los que ya están siendo juzgados y todos aquellos que han participado en el mismo robo, recibiendo dinero, regalos y prebendas, aunque no hay pruebas que les pueda juzgar por ello, y a la vez son responsables , todos aquellos que sabiéndolo, se lo han callado, no denunciando que cada dinero publico defraudado, mal utilizado, era un robo con mayúsculas, a la caja de todos los españoles.

No hay más ricos con esta crisis, hay más ladrones. Para que los de arriba ganen mucho, sin trabajar, los de abajo tienen que perder mucho, trabajando, y como ejemplo las preferentes.

Nos dicen que aumentó un cinco por ciento los ricos con esta crisis, y no nos dicen cuanto aumentó el número de pobres. Seguramente superamos el 30 %. de aumento de la pobreza.

El primer paso para cambiar algo es saber la verdad de lo que está pasando.

Y lo estamos sabiendo todos, pues lo están sufriendo en sus propias carnes,  en la de sus hijos y familiares queridos.

Ven como son impunemente robados.

En este país no dimite nadie. No hay dignidad ni para eso, dimitir cuando son cogidos en falta. Ya no les pido que dimitan por ser sinvergüenzas, antes de ser descubiertos, pero si, cuando ya se destapa la podredumbre que hay debajo de las alfombras. Pero ni así dimiten.

Pues ese primer paso ya está dado. Ahora solo queda reaccionar ante tanta corrupción, y saber que si queremos justicia, somos los ciudadanos lo que tenemos que involucrarnos en el gobierno del estado.

La elección de las listas electorales tienen que ser abiertas. El mejor currículo, pero no universitario, sino en valores democráticos. Ninguno de los actuales se graduó en educación para la ciudadanía, era peligroso aprender a tener valores democráticos. Por eso no ha visto la luz.

Recomiendo a todos los políticos que se lean fragmentos de Sócrates, “en su defensa al ser juzgado”. Eso es dignidad.

Y efectivamente, no todos son iguales, no todos los partidos ni todos los sindicatos son iguales, pero son tan parecidos que no vale la pena ni defenderles.

Han formado parte de la inmensa mentira democrática.

Han sido corruptos, han ocultado la corrupción, diciendo cínicamente, que se silenciaba la corrupción por bien del partido. ¿Qué bien se puede obtener a través de la corrupción? Ninguno. Hemos vivido los efectos de ese silencio y de ese aprovecharse de una sociedad poco preparada democráticamente, pues los valores educacionales fueron religiosos, nunca democráticos.

Gracias, pequeña libertad, que me has permitido ver con mis propios ojos, la indignidad de esta clase llamada privilegiada. El único privilegio es la dignidad, la justicia y la honradez. Para tener cosas materiales con las manos manchadas de sangre y de sufrimiento, para eso todos podemos hacerlo. El problema, que en pequeña escala, individualmente la sociedad te protege de estos ladrones, de estos criminales, pero a gran escala, les defiende y le protege el propio estado, que deberíamos llamar criminal.
Que los jueces se sientan extorsionados por la clase política cuando quieren juzgar a los intocables, es una muestra de que vivimos en un estado corrupto.   Un ejemplo es Garzón, que él no pueda ejercer la judicatura, y políticos indignos sigan en sus cargos, y cuando se retiran de ese cargo, les ofrecen direcciones generales de empresas, o asesores de lo que nada saben, pues para lo único que sirven es para cobrar el sobre cada mes.

De nuevo, gracias a esta pequeña libertad.

Por eso defiendo la libertad. Para poder ver todo lo que sucede y poder variarlo.

Hay millones que hemos decidido vivir sin mancharnos las manos de sangre. Esa es nuestra dignidad. Tomar conciencia que explotar a los trabajadores es lo mismo en España que en China.

Hemos tomado conciencia que no se puede ganar tanto dinero, que es una indecencia ganar tanto dinero. Que el dueño de Zara no puede justificar que crea empleo, crea empleo indigno, explotando en países a los trabajadores, somos responsables de ello. Y cada vez dejaremos de comprar en sus establecimientos…y tendremos muy poco donde elegir…pero encontraremos esos lugares….pues si compro en esos lugares de explotación, estoy manchándome las manos con ellos.

Y sé que es difícil, pero se va consiguiendo día a día. Y ya no sirve el recurso literario de que es mejor recibir un salario pequeño que nada, que puede que sea el único ingreso de esa familia, el que entra a través de un hijo menor de edad explotado.

No, no sirve ya ese mensaje. Como no sirve la caridad.

Es de una indignidad en grado superlativo.

Lavados de conciencia, acallando nuestra indignidad.

No es fácil el camino de la libertad. Hay que renunciar a lo que nos gusta.

Ahí radica el cambio, quien es capaz de renuncia a lo que le gusta tener, hacer o poseer.

Es la balanza la que nos va a indicar que tiene más valor y peso en nuestras vidas, si nuestros principios, nuestros valores, o nuestras ambiciones y egoísmos.

Seamos poco a poco ejemplo de ello. Nos hacen consumir, nos invitan a consumir, a acostumbrarnos a consumir. Saben lo difícil que es desengancharse de ello.

Pero cual cigarro que nos ha dominado, haciéndonos dependientes y drogadictos, un dia, somos capaces de romper cadenas y decimos, ni uno mas…..y dejamos de consumir sustancias perniciosas, y la sustancia mas perniciosa para nuestra mente, y para la salud en general es la MENTIRA.

Estamos rodeados de políticos, instituciones que mienten impunemente. Y nadie ve el efecto de su drogadicción. Después se sienten enfermos y no tienen enfermedad. Es vomitivo los efectos de la mentira. Se le suele llamar: Hipocresía social. Y con esa palabra se justifica todo.

Conchita Lloria