FINAL DE UNA CRISIS VISTA POR UNA MUJER.

Posted on Junio 25th, 2011 in General by conchitalloria  Tagged , , , ,

Había una vez un país, que estaba totalmente empobrecido.

No veían su pobreza. Vivía de unos recuerdos del pasado, en que en cuentos de alcoba, le repetían que eran un pueblo que había llegado a conquistar el Nuevo Mundo y eran poseedores de un gran imperio.

La realidad es que habían conquistado un gran imperio, en donde la riqueza la acumularon unos pocos y el sufrimiento y pobreza fue la riqueza de los oprimidos.

Escuchaban hablar de lo grandioso que era su país, de que era protegido por las gracias divinas.

Nunca se miraron así mismos.

Nunca se quejaron. Solo emigraban. Otros conquistaban.

Como no pretendían cambiar nada, pues todo era bueno, entendieron que la solución era ir en busca de trabajo a otros países, ser utilizados como mano de obra barata sin cualificar, donde la miseria seria menor ya que partían de una miseria mayor pero podrían ahorrar dinero y enviarlo al pueblo para  comprar una casa o un piso, el seguro económico para su ancianidad, ayudando a la vez a los del pueblo a vivir un poco mejor.

La emigración era el negocio, no era una tragedia para los que se quedaban ya que generaba trabajo para los que  esperaban que otros les cambiasen su realidad.

 Los que se quedaron lo soportaban, seguramente pensaban en lo afortunados que eran de no tener que emigrar, ellos eran felices porque tenían que repartir con muchos menos y encima los de fuera les enviaban sus ahorros..

Los cuentos se terminan por creer, al igual que se creen las consignas. Nada se realiza con insistencia si es que no se está seguro de conseguir el fin que persiguen.

Es facilísimo dar mejoras a los que nada tienen. Y además son agradecidos.

Por su mente no pasa el razonamiento de por que viven esa vida miserable.

 

Compraban a caudales dolor y sufrimiento, era su patrimonio que acumulaban año tras año, para poder pagar su parcela en la eternidad..

En el cuento, se adapta el nudo a todos los ciudadanos del mundo a quien va dirigido,  solo hay adaptaciones según las religiones dominantes del momento, para que suceda lo que suceda, tener siempre el final deseado

En unos el salvador todavía no ha venido, en otras ya ha venido a redimirnos, en otras el martirio es la manera de disfrutar de los siete cielos, en otras es el  contemplativo, en donde viven los monjes, en armonía,  como si ya en el cielo se encontrase, que otros hagan la guerra y que otros  cultiven la tierra.

En todas ellas una legión de mujeres trabajando y pariendo hijo, sin voz..

Deberían ser divinidades, están en todas partes solucionando todos los problemas y son invisibles

En este cuento lo importante es el que pone la semilla, no la incubadora

La vida se centra en ellos. La semilla es la creadora de la vida. Por eso son los elegidos

Solo necesitan una tierra fértil, y un buen abono, y de eso, el jardinero sabe mucho. Sabe como podar los árboles, dejarles sujetos con unas inmensas raíces que les impida ser arrancados de la tierra sin ramas sobre las que sujetarse

El jardín ya está construido, los árboles están  plantados, solo tienen que dar frutos, para eso han sido creados. Ya recogerán los frutos a lo largo del año.

Ennoblezco al árbol prisionero a la tierra,

Que importante para la vida es.

Nuestro pulmón, y nuestro alimento.

Eso fue negocio en tiempo pasado, te elevaban, te ensalzaban para que aceptaras la función para la que habías sido sembrado, pero ya no es negocio, ahora al igual que la tierra sin peones que trabajen por migajas ya no son rentables, por lo tanto, la eficiencia del árbol, la riqueza del alimento ya no es rentable. Lo rentable es eliminarlo y fabrícalo en laboratorios.

Ya olvidaran los seres en este cuento que esa era una función esencial para la vida.

Y verán que es mucho más rentable para otros fines, es mucho más productivo, talarlo y aprovechar su madera  y el propio suelo alcanza un valor superior al valor del alimento y del aire que necesitamos respirar. Porque eso, no tiene valor. Eso estaba ahí gratuitamente para todos.

Los cuentos existen para crear diferencias.

Pues ese pueblo despertó un día en que los conquistadores europeos, les dijeron “volver a vuestra casita”, os vamos a ayudar. 

Se termino la emigración. Volver todos a vuestro país. Aquí ya no os necesitamos. Os vamos a ayudar a que vosotros, tan pobres, podáis crecer y multiplicaros, pero en vuestro propio país.

Os vamos a dar ayudas, os vamos a dar dinero. Vamos a elevar el nivel de vida, vamos a mejorar las estructuras de la sociedad, las empresas necesitan mejores carreteras, mejores enlaces con el exterior. Vamos a crear un país para los mercados, para que las mercancías circulen más rápido y en mejores condiciones.

Los ciudadanos creían que las mercancías eran ellos, porque siempre lo habían sido.

Con su dinero, ya no se hacen catedrales ni palacios, ya están construidos  ya que cada día hay menos vocaciones y menos sangre real, pues ya  descifraron sus problemas, la sangre  no es azul,  si quieren que  sea lo que la naturaleza no creo, solo se envenenan.

 Que sabia es la naturaleza. Les hace desaparecer a través de generaciones.

Antes de que eso suceda, ya les hace vivir con sus efectos, con sus perturbaciones mentales y físicas.

En este cuento de hadas, llegaron los reyes magos repartiendo  millones. Ayudas para el  lino, para el vino, etc. etc., el lino se terminaba quemando y las tierras alcanzaron un alto valor, porque se quería comprar para sembrar… ¿.vino?…no….casas.

Esa era la siembra de esa revalorización de la tierra, mientras que esas mismas tierras en manos de la clase privilegiada, cruzaban sus tierras infértiles las autopistas o las vías del AVE. El inmenso negocio cruzo España, de norte a sur, de este a oeste.

Realmente hicieron una cruz sobre el territorio español. Antaño se sembraban la tierra de cruces por la guerra. Esta vez se sembró la tierra de cruces con otro tipo de guerra.

El fin el mismo, conquistar los territorios y quedarse con sus productos.

Y ya termino el cuento. Ya hicieron el negocio, ya hicieron las reformas, nos han elevado un poquito el estado de bienestar y ahora dicen, está el Estado, las comunidades autónomas empeñadas para treinta años. No hay trabajo  en la emigración, hay ciudadanos mas empobrecidos que nosotros, trabajan con menos derechos, así que si queréis trabajo, hay que reducir salarios y reducir ventajas sociales, Hay que trabajar por tres y cobrar por uno, y que no haya conflictos  laborales. Durante treinta años estaréis empeñados y al que esta empeñado, le quitan  sus posesiones o les elevan su prima de riesgo o les obligan a pagar mayor interés.

El cuento se termina, despertando del sueño y ven que ya no hay trabajo, que el estado de bienestar, su mantenimiento es caro y que hay que pagarlo, ven que han vendido sus tierras, y que mantener una casa cuesta dinero. Ven desolados, que no les llega el dinero para mantener su patrimonio. Que ahora trabajan y viven en condiciones casi  de pobreza  para mantener su propiedad, para no vender o mal vender su pequeño patrimonio, llegando muchos a pagar  por gastos de comunidad, lo que hace muy pocos años se pagaba por un alquiler.

Y en la vejez, de nuevo siguen sembrando un pequeño huerto, siguen trabajando porque es muy caro mantener lo que creían que tenían pagado y poder envejecer tranquilos

Me pregunto, si Bulgaria por ejemplo, que es de los últimos países en entrar en la Comunidad Europea, esta leyendo este cuento.

Quizás prefiera mirar para otro lado, hacer ellos el gran negocio y que veinte años después, sean la próxima generación quien pague las consecuencias.

¿Se atreverá alguien si esto sucede a decir que no se sabía lo que iba a suceder?

Nadie quiere crecer. Preferimos creer en cuentos de Hadas. Somos felices. Al final si sobrevivimos, todo queda en la memoria, y  lo que recordamos es el olor a miel en la cocina de la abuela y olvidamos la pobreza, el sufrimiento pasado, siendo la prueba más evidente, como repetimos los ciclos porque no aprendemos de lo vivido, porque hemos preferido olvidarlo.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Hoy se ponen los pilares financieros para los próximos treinta años.
Hace treinta años pusieron los pilares financieros para este resultado.

Es fácil ver el pasado y ver el futuro. SOLO HAY QUE SABER VER EL PRESENTE.

 

 

 

 

 

Ya les dijeron que habían venido a un infierno, a un valle de lágrimas, en donde el sufrimiento era la riqueza con el que iban a comprar la felicidad en el cielo. Por lo tanto, cuanto más sufran, más boletos para el cielo llevan en sus mochilas.