LA JUSTICIA NO ES IGUAL PARA TODOS, AUNQUE LO PRONUNCIEN EN SUS DISCURSOS.

Posted on Abril 5th, 2013 in General by conchitalloria  Tagged , , , , , ,

A su Majestad el Rey y a su alteza real el Príncipe, les digo como republicana que soy, y por lo tanto ciudadana, que no súbdita, que la justicia no es igual para todos aunque ellos en su discurso lo pronuncien.

Yo, por ponerme de ejemplo, no podría pagar los emolumentos que cobra un bufete como el del señor Roca. Por lo tanto, el nivel económico, y el cargo institucional, nos hace diferentes.

Pero el que nos haga diferentes, no es que lo seamos.

Por mi amor a la democracia, por mi necesidad de vivir en libertad, acepto lo que la mayoría ha votado, por eso respeto la Monarquía constitucional, y eso me permite hablar de la Republica sin que nadie me considere una terrorista, y sin que me vengan a buscar a casa, como en tiempos pasados.
Este derecho, todavía no nos lo han quitado, aunque con la censura del Partido Popular a expresarnos, puede llegar a vivirse en poco tiempo, y seguro que la Monarquía no da la cara por sus súbditos en defensa de la libertad de expresión, cosa que debería de hacer la Republica en defensa de sus ciudadanos.

Por lo tanto, asumiendo la voluntad mayoritaria del pueblo soberano, aunque sus decisiones me puedan perjudicar, por demócrata las acepto, le digo a todo aquel que desee leerme que la justicia no es igual para todos, que no tienen ningún interés en que lo sea, y que solo se pone piedras en el camino para impedir denunciar las injusticias y que el que menos tiene en dinero pueda defender su verdad.

Ni las fuerzas armadas ni la justicia tiene que estar al servicio del poder que gestiona los bienes públicos, al revés, tiene que estar al lado de la justicia y de la defensa de las libertades del pueblo soberano, pues el único soberano que existe es el pueblo, como conjunto de ciudadanos libres que se proclaman demócratas y establecen una leyes de convivencia para que todos tengan cubiertas sus derechos, y sus necesidades.

Y en democracia, la justicia y la policía está al servicio de velar por esos intereses del bien común y no de clases privilegiadas, alimentadas y engordadas con el dinero de los ciudadanos.

Eso es lo que se hace en la dictadura, someter al pueblo, acallar al pueblo, para que solo puedan vivir las clases privilegiadas, aunque desde la democracia sean denominadas después como lo peor que una sociedad puede vivir, que les gobiernen los dictadores, la peor esencia del ser humano, que ya lo hace inhumano, pienso en Trujillo, en Franco , en Pinochet, en Videla, en Hitler, en Mussolini, en Lenin, o en Castro aunque haya diferencias esenciales, pero que los iguala al aplicar las mismas barbaridades de sometimiento y retirar al ciudadano su libertad, esencia del ser humano.

Ciudadana que dice que la justicia no es igual para todos, aunque después se haga la pantomima de que puede ser juzgado un ser que tiene privilegios, y que es exactamente igual a cualquier otro ser, simplemente que no desciende de una rama de parientes que se repartieron el territorio a base de guerras y de crímenes contra la humanidad, desde la libertad democrática.

Conchita Lloria

REFLEXION SOBRE LOS POLITICOS

Posted on Octubre 6th, 2010 in General, POLITICA by conchitalloria  Tagged , , ,

Solemos escuchar frases como esta: “a mí, la política no me interesa”.

Otra frase muy común sobre los políticos es: “todos son iguales”, refiriéndose a que todos son igual de malos.

Otra frase es: “se meten en política para hacerse rico”

Otra frase es: “están muy mal valorados por los ciudadanos”. No se les tiene respeto, no se cree en ellos.

Por otro lado las encuestas de opinión nos informan de que la institución religiosa es la que peor valorada está.

Y resulta que ponemos nuestra salud,  trabajo, educación y nuestra jubilación, es decir, nuestra vida material, en sus manos.

Y por otro lado ponemos también nuestra vida espiritual en manos de la otra institución, la religiosa, aun peor valorada que la política.

¡Y decimos que ellos son los culpables!

Si las instituciones que dicen representar al pueblo son malas y la imagen que de ellas tiene el ciudadano es mala, como de esa unión puede salir algo bueno.

De la misma manera que se habla de libertinaje cuando se pronuncia el derecho a ser libre,  con la misma igualdad hablamos con desprecio de nuestras instituciones políticas, que tanto ha costado obtenerla, y de quienes lo ejercen.

 Ahora, que se puede conocer a nuestros políticos, que se les puede apoyar y quitar el apoyo si nos defraudan, parece cuando esto se puede por fin realizar, que es un caos y que la política es algo despreciable.

Pero resulta que ponemos en sus manos nuestra vida,  trabajo, educación etc. y la vida de nuestros hijos.

!Y decimos que ellos son los culpables!

¿Por qué confiar en lo que despreciamos?

¿Cómo pensar que pueden trabajar por nuestros intereses?

¿Realmente que les pedimos?, que gestionen con justicia y se realice un reparto justo de los bienes del país, o queremos que continúen con los pelotazos, con los amiguismos y con los privilegios.

¿Realmente pensamos que todos son iguales?

 ¿No somos capaces de ver la diferencia?

No será, porque antes no veíamos nada y creíamos que todo estaba bien, que no podíamos intervenir en la vida política del país, y ahora, cuando se puede, solo somos capaces de hacer críticas destructivas, despreciando lo poco o mucho que se avanzó en esta incipiente democracia, sabiendo que la representación del Congreso de los diputados, esos políticos votados por nosotros, representan de alguna forma a ese mismo pueblo, con esas virtudes y esos defectos.

Muchos dirán que no van a votar, y se creerán con derecho a opinar y a decir los males del sistema. La grandeza del sistema precisamente es ese, que todos pueden opinar, aunque lo realicen injustamente.

Hemos pasado del silencio  absoluto a la descalificación permanente.

No estamos preparados para dialogar, consensuar, trabajar por el bien común.

La libertad no se compra en el supermercado ni se aprende en la universidad, el camino de la libertad, se realiza caminando en libertad, procesando cada paso, cada necesidad, cada sentimiento, viéndonos a nosotros mismos, como reaccionamos ante las necesidades de los otros, conociéndonos de tal forma, que sepamos lo que seriamos capaces de hacer para defender lo nuestro, pensar, que seriamos capaces de dejar de hacer, de ganar o de poseer, para que otros poseyesen lo mínimo necesario para vivir con dignidad.

Exigirle al estado, sí, a las instituciones, sí. ¿Pero qué seriamos capaces nosotros de hacer para mejorar nuestra calidad de vida, la de nuestros hijos y generaciones venideras?

¿Creemos que esto lo tiene que solucionar los políticos? ¿Creemos que esto es responsabilidad solo de ellos?

Realmente, seguimos culpando a los demás. ¿Dónde está nuestra responsabilidad individual?

Todo ese desprecio,  que reflejamos sobre nuestros políticos, ¿será el espejo de lo que nosotros somos, de cómo pensamos?

Y desde luego, mi opinión no es esa. Creo en la política. Creo que de igual manera que se le debe de exigir a un medico ser vocacional, se le debe de exigir a un político ser vocacional.

Y  debería de ser una de nuestras primeras exigencias, que se eligiese las profesiones por vocación, no por dinero ni por poder. Exigirles a todos ser vocacionales.

No se puede cantar ópera si no se nacido con una buena voz.

Pues con referencia a las demás profesiones sucede lo mismo, no puede “sonar bien el canto de alguien que ejerce la política sin ser vocacional”.

Y queremos construir el tejado, cuando aun no sabemos definir con que pilares queremos construir nuestra incipiente democracia.

Como creo en la libertad, como la necesito para existir, no veo reflejado el pesimismo, veo los inmensos avances que hemos realizado en tan pocos años, y reconozco lo difícil que resulta variar una pizca nuestras costumbres y comportamientos, y se, que una sociedad que  no ha vivido en libertad,  de golpe no lo aprende  y que por lo tanto, en estos treinta años de democracia, vamos viendo como somos los ciudadanos que componemos este país, definiendo si es un pueblo sabio o si es necio,  vamos viendo los defectos y cualidades, y terminamos aceptándonos, admitiéndonos, porque ya hemos comprobado que el otro sistema, es la imposición, nos hace a todos iguales, creyendo en lo mismo, porque alguien nos obligo a tener un pensamiento único, pero que realmente cada uno es diferente, tan diferente y único , como su huella digital.

Y eso, es la libertad, aprender a vivir juntos, respetándonos, trabajando por el bien común, siendo todos diferentes. Esa es la grandeza de la libertad.

Por eso, mi frase es “caminante Si hay camino, se hace camino al amar la libertad”. Ese es el único camino que enseña, que educa, que muestra lo que realmente somos. Después dependerá de lo que libremente elijamos continuar siendo. Es nuestra libertad, elegir lo que queremos ser. Maravillosa libertad, que me permite construirme a mí mismo, en los valores que ame.

Nuestro país crecerá, cuando nuestros representantes sean bien valorados por el pueblo que le vota. Mientras con nuestro desprecio hacia ellos, nos perjudicamos todos. Porque estamos despreciando la democracia.