LOS SINDICATOS CONFUNDEN EL OBJETIVO

Posted on Septiembre 7th, 2010 in Mis opiniones a los medios de comunicacion, POLITICA by conchitalloria  Tagged , , ,

Jamás los empresarios pondrán a un gobierno de derechas contra las cuerdas ¿Por qué los trabajadores ponen a un gobierno de izquierdas contra las cuerdas? ¿Cree el señor Méndez que la política del partido popular sería mas beneficiosa para el pueblo trabajador?

En Francia se está preparando una huelga general contra el gobierno de derechas del Sr. Sarkozy. ¿Quién tiene razón? La política económica de Zapatero o la política económica de Sarkozy.

En países cercanos, con gobiernos diferentes y el pueblo trabajador, amenazan con una huelga general. ¡Qué contradicción!

Y ahora, por boca del señor Méndez, la política que va a llevar al éxito es la de EEUU, las medidas que pone Obama encima de la mesa. ¿Alguien se puede creer que aparecen soluciones en la chistera, cual mago que hace salir a un conejo?

Cuando el señor Méndez habló del índice de paro, el ocho y medio por ciento, al inicio de la crisis, y nombro el actual número de parados. ¿Por qué no aprovechó para decir que no se puede informar al ciudadano con interpretaciones incorrectas? ¿No estamos hablando de años de especulación? ¿No estamos  hablando de años de blanqueo de dinero negro con la entrada del euro? ¿No estamos hablando de pelotazo inmobiliario? ¿No se repite una y otra vez que se crearon empresas simplemente para ser subcontratas, que a la vez subcontrataban a otras mas lejanas, que todas ellas casi del ramo de la construcción y todas ellas han desaparecido y que ahora no hay rastro de ellas? ¿Todo esto no era la causa de paro en un futuro cercano?

¿Qué hicieron los Bancos en estos últimos años de crecimiento económico, como llaman los especuladores y no yo? Ganaron lo que nunca jamás habían ganado, cerraron oficinas, fusionaron bancos y de una expansión, que se inició hace 25 años, en donde casi, había un banco en cada esquina, en los mejores bajos de las ciudades, momento en que el alquiler de esos bajos comerciales eran muy bajos, se hicieron con un capital inmenso de locales que ante la demanda, creada por ellos mismos, subieron de precio como jamás había sucedido. Y eso, les sirvió, para sustituir a los trabajadores por las maquinas, acostumbrar a los clientes a utilizar los cajeros y a realizar operaciones a través de las maquinas, y a nadie le preocupaba el despido masivo, las prejubilaciones que eso suponía para los trabajadores, comprar con tarjeta era el lema, para que te endeudaras mas y para que hubiese un trabajador menos. Y a nadie le importaba. Eso era progreso, dicen unos cuantos pero no yo.

Y de repente, los elefantes de la economía se han fusionado. Las cajas de ahorro, que no reparten dividendo, arruinadas, las cuentas no cuadran y el sistema bancario en entredicho, y  en esto, que supone el mayor peligro para la economía mundial, los sindicatos de izquierdas atacan a Zapatero, como culpable del paro y de la crisis de España.

A muchos ciudadanos, que no sabían hace cuarenta años que en España no había libertades, que vivían en una dictadura, que se llevaron una sorpresa y se llenaron de miedo y de terror, cuando les dijeron que venían los rojos, esos rojos, con cuernos y rabo, que el gobierno del Caudillo de España y la santa madre Iglesia reprodujo en sus enseñanzas.

Esos rojos causantes de todos los males y desgracias, iban a entrar en el gobierno, en las instituciones de España, de mano de la democracia y se morían de miedo de pensar que les iban a quitar lo que ellos poseían.

¡Qué decepción!

Lo que es la vida, nuestra democracia, no ha podido retirar, no ha podido eliminar los efectos letales de los cuarenta años del gobierno dictatorial. No había empresas, solo turismo cutre, no había dinero para invertir, millones de personas estaban en la emigración. España se nutria de los dineros de los emigrantes políticos y de los que aun siendo del régimen, tenían que marcharse a otro país, porque el suyo, por el que lucharon, no les daba de comer y marcharon a tierras lejanas, no estando preparados ni cualificados para trabajos que no fuesen casi de esclavitud.

Y las mujeres, en casa, eran invisibles, no eran vistas, no tenían derechos.

Ahora, con sesenta años, están sin paro, sin pensión, a expensas de un matrimonio, en el que en muchos caos ya no existe amor, pero que no pueden separarse, porque no tienen de que vivir.

¿Y el señor Méndez habla de los trabajadores que ahora a los sesenta años no tendrán trabajo con la reforma de la ley de jubilación? ¿Y todos los trabajadores que jubilaron con cincuenta años y las mujeres que se incorporaron a la democracia sin ningún derecho y cargadas de hijos? ¿Pero de que viene a hablarnos ahora el señor Méndez? Se ha olvidado ya que todo lo que están reivindicando actualmente los trabajadores ya lo habían conseguido, jornadas de ocho horas, contratos fijos, horas extras bien pagadas, etc., y estos derechos no han sido perdidos durante el gobierno de Zapatero, los contratos basura son anteriores a este gobierno, y en gran parte la culpa de esta pérdida han sido los jóvenes que no han sabido conservar lo que sus mayores consiguieron con tanto sacrificio.

Está todo por hacer y viene con la receta mágica debajo de la manga. ¡No señor, que va! Los únicos que pierden serán los sindicatos y los trabajadores, si de nuevo en España gobierna la derecha, esta derecha española.

Ayer les hemos vuelto a ver a todos juntos, en Santiago. Es cierto, tienen la suerte de  “pecar” y de que se les retire y perdone el pecado.

“El no matarás”, “el no mentirás” no debe de estar incluido en la guerra de Irak, en las mentiras de las armas de Irak, en tantas cosas que ni quiero nombrar. El pasado, el pasado con las mismas actitudes, en el presente. ¿Eso es lo que quiere que suceda el señor Méndez?

Aun no hemos salido de todo ello y ya nos vuelven a meter de cabeza. Es verdad, que difícil es progresar y caminar en libertad.

La izquierda desunida, la izquierda pretendiendo conseguir objetivos sin unión y siguen destrozándolo todo, para que no se avance, para que no se una. Esa es la vergüenza de los votantes de izquierdas, ver como permanecen desunidos.

La paz, no se consigue, decimos hablando de Eta, si los políticos no permanecen unidos, a una sola voz, pidiendo el abandono de las armas.

Y pretendemos que la economía mundial se arregle sin estar unidos los países, sin estar unidos los políticos, sin  unirse los trabajadores, y los sindicatos sin apoyar a gobiernos que luchan por la justicia laboral de los trabajadores y queremos tener éxito.

Moneda única, economía única, ¿Por qué no pedimos un proyecto económico y laboral único para todos los trabajadores? Seguramente nos iría mucho mejor a todos, aprender a unirnos y no estar siempre al lado de los que mas ventajas para si mismos otorgue.

No se me olvida el primer gobierno de Aznar, ¡Qué bueno fue con los sindicatos! ¿No empezaron ahí los grandes recortes? Yo creo que sí.

 

Comentario reflexionado después de escuchar la entrevista de D. Cándido Méndez en la Ser en el programa “Hoy por hoy” de fecha 07-09-2010.