LA IZQUIERDA SIN VOZ….RESPUESTA….

Posted on Septiembre 24th, 2011 in General by conchitalloria  Tagged , , , , , , ,

RESPUESTA A UN ARTICULO DE ABEL ROSS, TITULADO LA IZQUIERDA SIN VOZ.

En él dice que el PP tiene como costumbre anunciar fantasmas donde no los hay.

Esta fue la respuesta a su escrito, que deseo compartir en mi blog.

 

Yo lo titulo el fantasma del miedo

la izquierda sin voz porque no tiene pulpito.

 

El fantasma de la manipulación.

 

La iglesia anunciaba el fantasma de la persecución, y se les llenaba las iglesias, y Pío XII dijo, “claro, el efecto de la persecución.

El PP anuncia fantasmas donde no los hay, utilizan el argumento de la conspiración.

 

El PP reconoce el conocimiento que ha permitido permanecer a las instituciones a lo largo de los siglos, por lo tanto no tienen nada más que copiar lo que da buen resultado, dominar, someter, empobrecer y besarles el anillo y arrodillarse ante ellos.

Todos los maltratados, mujeres u hombres apoyan y se someten a sus maltratadores, ese es el efecto del maltrato psicológico, que te hace dependiente del maltratador, de  no ser así, no habría maltrato, por que a la segunda ofensa o maltrato, uno denuncia o se marcha. Y ese maltrato, se consigue anulando la percepción de uno mismo. Necesita que alguien  en quien apoyarse, aquí en la tierra como allá en el cielo. Por lo tanto, el efecto del maltrato es el sometimiento.

 

Por eso el padre Estado y la Madre Iglesia, se casan para tener hijos adoptivos, y consiste en que esos  hijos mantengan a sus padres.

Niños nacidos sin derechos, de unos padres naturales sin libertad y entregados a las instituciones que los adopten.

Creíamos que solo sufría una pequeña parte de la sociedad de hijos abandonados y siendo adoptados por el estado para en la mayoría de los casos comerciar con ellos.

Quizás ha llegado el momento de entender que vivir sin libertad es el mismo efecto que eso niños adoptados y dirigidos por esas instituciones. Esas mismas instituciones dirigieron la vida de todos los ciudadanos.

Aceptar ruedas de prensa sin preguntas, es imponer un modelo de sociedad, y los periodistas que tienen el deber de informar, se arrodillan ante ellos, y no preguntan, en vez de plantarse y no asistir a esas ruedas de prensa.

Y creerse que Twuiter o Factbook, redes sociales, desbancan al PP o PSOE, es seguir ciegos. Estas redes sociales solo las manejan los jóvenes. Para los jóvenes un sueldo de 800euros, viviendo en casa, es un dineral, para sus diversiones.

No nos hemos enterado de que esta generación tuvo un salario que emplearon para consumo propio. De ahí el crecimiento en el consumo. Pero los padres ya han cerrado el grifo.

Los padres hemos mantenido demasiados años a los hijos, alargamos la juventud feliz. Pero ahora aceptan lo que les dan. No saben lo que han dejado perder.

No hay izquierda sin voz. No hay izquierda. La democracia demolió las ideas. Se impuso el consumo y el egoísmo.

Los que vivieron bajo la bota del franquismo, sabían lo que  no tenían, y lucharon por ello. A ellos se lo dimos y no explicamos de donde veníamos.

 

LA MENTIRA: CAUSA DE TODAS LAS ADICCIONES

Posted on Septiembre 30th, 2010 in FEMENINO SINGULAR, FILOSOFICOS by conchitalloria  Tagged , ,

Hoy en el supermercado tuve, sin proponérmelo, una conversación que después me hizo reflexionar en solitario.

Al contárselo a uno de mis hijos, me dijo, pareces “una maruja”, porque el suceso se originó en la cola de la caja de un supermercado,  causado por que sonó la alarma cuando  salía un cliente con la bolsa de la compra. Ya sabemos lo que sucede, todos nos quedamos mirándolo y pensando, ¿realmente se llevará algo?, y  observamos cómo se desarrollaba la operación de comprobar lo que motivaba  que la alarma sonase. Como casi siempre era culpa de la maquinita y no de que él o la ciudadana se llevasen algo. Y habló una señora de la fila y dijo, “no se puede confiar ni en los conocidos” y, como si algo me impulsara, contesté de inmediato, “en los conocidos sí”, y a mi respuesta,  otra de la cola afirma, “mira los asesinatos y los vecinos dicen que los conocían y que parecían tan buenos o tan felices”, y volví a responder, “porque creían que se conocían o que les conocían, pero no era verdad”; la cajera me respondió diciendo, “yo no confió ni en mi misma, pues en un momento dado no sé como reaccionaria”, y le contesté, “por eso, porque no te conoces, pero si te conocieses, si lo sabrías”. Y así terminó prácticamente la conversación.

Pero aun le sigo dando vueltas. Creer que uno se conoce a sí mismo y no sabe nada de cómo realmente es ni cómo podría llegar a ser.

Y no conociéndose a sí mismo pretender conocer a otro, entender a otro, comprender a otro, está claro que es tarea imposible de realizar.

¿Por qué costará tanto admitir que uno mismo no se conoce? ¿Por qué no admitir que nos engañamos las más de las veces?

¿Por qué no tenemos interés en conocernos de verdad? ¿Qué puede dañarnos tanto que no queramos enfrentarnos a nosotros mismos?

No queremos que otros sean nuestras conciencias, pero tampoco queremos que nuestra conciencia pueda ni por un instante hablarnos.

Le cerramos todo canal de comunicación, la anulamos, dejamos de tener conciencia, no la escuchamos, no existe. Imposible conocernos si no dejamos que sea nuestra conciencia quien nos hable.

Es ella la que sabe quien realmente somos. Es ella la que nos va avisando. Nos recuerda a nuestra madre, ¿la despreciamos como a nuestra madre cuando nos aconseja?, parece bruja, decimos, lo sabe todo de mí, lo sabe mejor que yo, decimos,…claro, la conciencia, la madre  no se engaña…,  uno mismo si se engaña.

No sabemos porque no queremos saber. Los problemas no existen. Solo existen cuando uno reconoce su existencia. Y mientras niegue que existan, pues no existen. Y no tengo nada que solucionar, ni cambiar, porque no existe el problema. Si cambiase o solucionase algo estaría admitiendo que existía el problema y mi fuerza es negar su existencia.

Me engaño a mí mismo, no hay mayor desprecio que mentirse a uno mismo. La maldición a la que se refieren es esa, al principio, se miente para protegerse de un acto mal realizado, para no discutir, para que no se entere de que soy de esa manera, para hacer creer que yo no soy ese que hace cosas que me pueden castigar por ellas; se miente a otras personas por muchas razones, por muchísimas, incluso, algunas veces, se obliga a mentir, y uno, por miedo o por creer que no tiene otra alternativa, miente.

Pero llega el día que ya no se miente a los demás. Resumiendo, al no engañar a los demás,  y al no  importarle a los demás que le mientan, se va engañando más a sí mismo.

Y aquí se cumple la maldición, la mentira termina destruyendo solo al que la emite, al que la crea, al que la propaga. Termina siendo  víctima uno mismo de la mentira.

Al no rechazarla, no ha podido saber nada de sus efectos letales, de haberlo sabido jamás aceptaría la mentira como forma de vida, como forma de resolver sus problemas, como forma de salir del apuro.

Si supiese de sus efectos, sabría que el que miente se queda absolutamente solo, sabe que se irá destruyendo a sí mismo con mil y una adicciones, del tipo que sea y no sabrá definir que es un adicto, no sabrá definir que tiene depresión, no sabrá definir que necesita ayuda, no sabrá definir que no tiene a nadie que se preocupe por su salud, ni por su bienestar, no se dará cuenta que ya no tiene a nadie, que todos le han abandonado.

Y sigue matándose con sus adicciones pues actúa exactamente igual con las personas que han querido ayudarle que con su conciencia, haciéndolos callar, llamándolos mentirosos,    terminando por silenciar cada palabra de ayuda que quieran darle.

En su conciencia sabe perfectamente quien es el que está destruyendo toda la vida, todo el entorno, toda la salud del engañado. Para su desgracia sabe que el engañado es bueno, es bueno,  es bueno, y eso le destruye, está justo engañando a alguien bueno….Por eso no deja actuar a su conciencia, por eso la anula. No hay mayor vergüenza que hacer daño a alguien bueno.

A alguien bueno se le quiere, se le ama y se le dice la verdad.

Por eso queriendo destruir al que le ayuda, al que no le miente, hace grande a su adicción, que es la que controla su vida, y será quien le mate, sin aceptar que es adicto a la mentira, de la misma manera que es adicto a la sustancia que terminará matándolo.

Al  releerlo, pensé, lo que da de sí un suceso en el supermercado.

Y me dije, que maravilla, que alegría sentimos, cuando la verdad florece.

Y me dije, escuchar a la conciencia, despertar a la conciencia es la medicina para librarse de esa perniciosa adicción: LA MENTIRA.

 

Nota:Fotos tomadas de “Diario de una becaria” y de “By Zamyr S”