TRABAJO SOBRE FISICA Y ASTRONOMIA

 

Introduzco en el blog, un trabajo realizado para la Universidad de Mayores. Como me ha gustado el tema y va con mi línea de pensamiento, lo incluyo por si a alguien le puede interesar. Se que es muy largo, pero hablar de temas tan “profundos” no se puede realizar en dos líneas. Ya sabeis, la libertad de no leerlo al que se le haga demasiado largo.

MATERIA: FISICA BASICA Y ASTRONOMÍA

PROFESORA: ANA ULLA

ALUMNA: CONCHITA LLORIA BERNACER

TEMA: OTRO PUNTO DE VISTA SOBRE EL ARTÍCULO DE “CIENCIA, PSEUDOCIENCIA Y DIVULGACIÓN” DE FRANCISCO BLANCO RAMOS.

 

¿Qué relación tiene la Astronomía con la filosofía?

¿Hay alguna relación entre el cuerpo humano y el universo?

¿Solo es verídico lo que la ciencia admite? ¿Cuantos siglos tienen que pasar hasta que la ciencia tenga instrumentos de evaluación comprobables para que pueda aceptarse como verdadero un conocimiento basado solamente en el raciocinio, en el pensamiento o en la observación? Saber ver y procesar lo que se ve, aunque no se pueda demostrar hasta siglos después, y porque la ciencia no lo avale, tener que rechazarlo como falso.

¿Por qué tenemos que dudar del conocimiento innato, del conocimiento propio? ¿Porque tenemos que formar parte del grupo humano de conocimiento, para que sea verdadero y aceptado?

Lo no demostrado, no implica que no sea verdadero, solo indica que no se sabe o no se puede, en un momento puntual, como demostrar  lo que se conoce o lo que se vive.  Un ejemplo: como demostrar hasta la aparición del microscopio, la existencia del mundo bacteriano, y sin embargo, existía, creaba infecciones y mataba a la gente, pero algunos sin tecnología y sin tratamiento específico, sabían reconocer la infección. ¿Se sabe realmente para que se necesita tanto conocimiento?

¿Tomar conciencia de que todo ese saber existe aunque los científicos no den respuesta a todas las incógnitas que aun tienen por resolver, pero que la utilización puede ser contraria a la realización de la cual ha obtenido el conocimiento?

Solo estamos comprendiendo lo que somos y como funciona nuestra casa, es como si llegase a la tierra un platillo volante, y la comunidad científica estudiase cada pieza, el material, la tecnología, y después de un profundo análisis, se iniciase la comprobación para su utilización y de golpe se diesen cuenta, que podían imitar o reproducir todo o casi todo, pero que les faltaba algo que en la tierra no poseen, y es la energía que mueve esa máquina. Se realizarían todo tipo de experimentos, tendrían seguramente  resultados parciales, crecerían en conocimientos, podrían utilizarlo para otros  instrumentos mejorando incluso la precisión, pero sin esa energía que no saben ni pueden conseguir, nunca verán la verdadera capacidad de la maquina, todo lo que podría hacer y no hace con los sustitutos que le ofrecen,

Pues eso mismo digo  del cuerpo humano y de su mente, sabemos muy bien el alimento que necesitan nuestras células, sabemos especificar lo que necesitan los huesos para cumplir su función, sabemos de que estamos compuestos, y dicen los científicos, que somos pura química, pero esa química  la mantenemos  activa a través del alimento que no es mas que un tipo de energía, la gasolina del cuerpo, pero y si en todo lo que el hombre aun tiene que descubrir, un día  supiese que hay una energía que también existe y que necesita un alimento que los humanos no saben como dársela, y por lo tanto no desarrolla lo que debería desarrollar si estuviese alimentándose correctamente.

¿Cómo el ser humano, sin tener respuestas a las preguntas que se realiza, porque nacemos, porque morimos, a que se viene a la tierra, porque sentimos, porque padecemos, porque enfermamos, porque porque…y estando ya la ciencia tan avanzada, como para poder estudiar el universo, sin saber porque realizamos un ciclo vital, sigamos reproduciéndonos cual animales, que no piensan? ¿De que nos vale pensar si actuamos prácticamente igual? Y no teniendo respuesta a esto tan cercano, tan evidente, y como explico  Ana Ulla, lo que sirve para  calcular el movimiento, las mismas operaciones que se utilizan para  el movimiento y desplazamiento de una mosca, son las mismas que se emplean para el universo…Si esto, que está seguramente mal expresado, es así, como no conocemos el universo a través del estudio de nosotros mismos, que seguramente somos lo mismo, un universo absolutamente desconocido para nosotros mismos…Y no teniendo respuesta de esto, tan cercano, tan evidente, analizamos el universo, quizás buscando como los antiguos las respuestas a nuestras vidas, pero quizás la sabiduría de los antiguos, si les permitía a través de la observación, deducir los ciclos que les permitiese obtener un mejor asentamiento, un mejor alimento o una mayor protección, es decir, buscaban como sobrevivir en las mejores condiciones durante su periodo en la tierra, pero dejando demostrado su inmenso respeto a la Naturaleza, de donde ellos sabían que era la fuente, de donde obtener el alimento y el conocimiento que  necesitaban para realizar su propio camino, es como si supiesen que era un tiempo, un lugar de paso y justo lo utilizaban pero no lo poseían, justo porque entendían lo que era la madre tierra, alimento y conocimiento.

 

En una entrevista a Jesús Mosterin, filósofo y catedrático de lógica y filosofía, dijo que decir que algo es cultura, no significa que sea bueno, científicamente mejorativo o laudatorio, y ante la pregunta de que papel juegan las ideologías y las religiones en la cultura, dice: son parte de nuestra cultura. Nuestras ideas son circuitos neuronales en nuestro cerebro, y cuando reflejan la realidad funcionan bien, pero cuando reflejan ideologías o religiones funcionan mal.

El problema básico es que ambas cosas son falsas y construyen en  nuestro cerebro un mapa de la realidad que no se corresponde con la propia realidad.

Si hacemos un plano donde hay cosas que no existen, como los ángeles, dioses o las naciones, las conexiones de nuestro cerebro no funcionan bien, y como animales que somos tropezamos constantemente, porque nuestro mapa no es correcto, y dice, esto tiene arreglo en base al aumento del conocimiento, cuanto más sepamos y conozcamos, mejor.

En una entrevista al Biólogo Richard Dawkin, le preguntan, como explicaría la importancia de la teoría de Darwin a alguien de otro planeta, y responde: le diría que Darwin logró explicar por que existimos como seres complicados y estadísticamente improbables. Antes de él, la gente pensaba que la complicación, la elegancia, la belleza de las cosas vivas tenían su origen en un ser superior, y eso fue lo que él destruyó. ¿Y le vuelven a preguntar, o sea, que la muerte de Dios es una consecuencia de la teoría de Darwin? Y dice, no, yo no iría tan lejos, diría que después de Darwin, la hipótesis de un ser superior que ha diseñado el mundo deja de sostenerse. Si uno cree en Dios debe de hacerlo por otros motivos, pero no porque lo necesite para explicar el mundo. Antes de Darwin cada vez que uno miraba el mundo, veía alrededor una presencia masiva de pruebas de que alguien lo había diseñado, y esto hacia muy difícil ser ateo. Darwin lo hizo más fácil al descubrir que era la selección natural lo que movía el mundo. Hay personas buenas y malas, crean o no crean en Dios. No creo que sea una buena idea predicar mentiras aunque algunas de las personas que las creen sean buenas personas. Lo que cabe preguntarse es si la religión suele hacer mejores o peores personas, porque creo que hay una semilla en la religión que lleva al ser humano a hacer cosas terribles. En el 11S al secuestrar esos aviones, todos creían que hacían la voluntad de Dios. En el ateísmo, es imposible encontrar una semilla así. Y le dice el entrevistador, Hitler y Stalin eran ateos y responde, Stalin era ateo, pero ninguna de sus atrocidades son la consecuencia lógica de ese ateísmo, sino de su marxismo, una ideología que, por cierto tiene mucho que ver con la religión. Hitler y Stalin establecieron en sus estados una especie de religión y de culto a su personalidad. Eso no es ateísmo y termina la entrevista respondiendo que a su hija de 10 años le escribió una carta en la que le decía que aprendiese a pensar por si misma y que lo que de verdad le apasiona es la verdad científica y que lo que desea es abrir los ojos a la gente sobre el hecho maravilloso de su propia existencia. Mientras el adoctrinamiento religioso interfiera en el conocimiento de esa verdad científica, lo combatiré, no le quede duda.

En el libro de Eduardo Punsset “viaje al amor” desmenuza lo que la ciencia ha descubierto sobre otro sentimiento, la increíble paradoja de una emoción que evolutivamente arraigo en los circuitos cerebrales con el fin de generar esplendor necesario para garantizar la perpetuación de la especie, aunque continúe siendo fuente de sufrimientos impensables, de dolores indecibles y hasta la locura.

El filosofo Alain Button, dijo que el impulso biológico de la fusión entre dos organismos ha derivado también en las bases del ejercicio del poder, desde luego sobre la persona amada, pero también del poder destructivo sobre los demás. Sentimiento, el amor, que se está arrancando del dominio de la moral para asentarlo en el de la ciencia. Los genes determinan la conducta potencial y el entorno puede modelar la práctica del comportamiento.

La comunidad científica descubrió en la década de los 60, los neurotransmisores que impactan en el cerebro y dice ¿Cómo ha podido sobrevivir la gente que nos ha precedido sin saber lo que nos pasa por dentro?

En los 9 meses de embarazo y primeros dos años de vida es cuando se modela el cerebro social y se establecen tanto la forma como los recursos emocionales de una persona, es genético, si, pero no únicamente. Venimos al mundo gracias a un festival silencioso que escenifican billones de genes desde hace millones de años. Nunca se hizo tanto en tan poco tiempo, y todo esto sin que ningún cerebro previsor dentro o fuera del organismo supervise el proceso, sin  que nada ni nadie se entere de cuando, como y porque está ocurriendo. Es la lotería genética.

La etapa más importante de la vida no roza ni por asomo la consciencia. Todo el proceso morfogénesis (modelador de las mil bifurcaciones determinantes del futuro ser humano) transcurre en la más absoluta oscuridad del pensamiento. Procesos totalmente inconscientes desarrollan el diseño invisible, según las instrucciones guardadas en el núcleo de las células, hasta formar el entramado genético de un individuo nuevo.

J.Rubia, catedrático de la facultad de medicina de la Complutense de Madrid dice que la libertad es una ficción cerebral. Que estamos determinados, como el resto del universo, por las leyes naturales. Se llegó a la conclusión de que el cerebro se pone en marcha mucho antes que en los experimentos de Libet, a saber, que la actividad cerebral del lóbulo frontal tiene lugar hasta 10 segundos antes de la impresión subjetiva de la voluntad.

Se puede argumentar que todos y cada uno de nosotros tiene la impresión subjetiva, la intuición, la firme creencia, que somos libres para elegir entre varias opciones o que podemos hacer algo distinto a lo que hacemos en cualquier momento, pero las impresiones subjetivas, intuiciones o firmes creencias han resultado a veces falsas. Recordemos la creencia en la teoría geocéntrica planteada por Aristóteles en el siglo IV a.c. refrendada por Ptolomeo en el siglo II de nuestra era. Tuvieron que pasar XX siglos, hasta el siglo XVI para que esta teoría  fuese refutada por la teoría heliocéntrica de Copérnico y de Galileo. Si se  hubiese hecho caso a Aristarco de Samos, quien en el siglo IV a.c. ya había planteado que la tierra se movía alrededor del sol, no hubiese sido quemado Giordano Bruno en Roma en 1600.El que hayamos tardado 20 siglos en corregir esa impresión subjetiva falsa de que el sol giraba alrededor de la tierra se debe en parte a que en la Biblia se dice Yahve S.III a.c. paró el sol para permitir a los israelitas que terminasen de masacrar a los amorreos. Por tanto, si Dios paró el sol, es porque este se movia y no la tierra. Otras impresiones subjetivas como que la tierra es plana, en donde la esfericidad de la tierra sostenida por Eratóstenes, s.III a.c. chocó con las sagradas Escrituras tal y como sostenía el Obispo de Salzburgo, Virgilio o Isidoro de Sevilla

Los experimentos demuestran que estamos determinados, como el resto del universo, por las leyes determinantes de la Naturaleza, Si asumiésemos como hacen los dualistas, la existencia de un alma inmaterial que interacciona con la materia, en este caso el cerebro, entonces no habría ningún problema. Este dualismo que se remonta a los Órficos, que consideraban que el cuerpo “somo” era “sema”, la tumba del alma y que influyeron sobre Pitágoras y Platón dando lugar al dualismo que ha durado hasta nuestros días, hoy la neurociencia ya lo ha superado. Las facultades mentales, antes anímicas, son consideradas por la mayoría de los neurocientificos producto del cerebro. El gran problema del dualismo es que no ha habido posibilidad de explicar como es posible que un ente inmaterial, el alma, interaccione con la materia. La razón es que para interaccionar con la materia, se necesita energía, y un ente inmaterial, por definición, no tiene energía, por lo tanto violaría las leyes de la termodinámica. Además no se ha descubierto en el cerebro ninguna región en la que se puede decir que se activa por algún factor externo al cerebro, como en el caso si fuese activado por el alma, por lo tanto el alma no es ninguna hipótesis neurocientifica.

Hace tiempo que se sabe que los colores no existen en la naturaleza. Encontramos diversas longitudes de ondas del espectro luminoso. Estas longitudes de onda inciden sobre fotoreceptores que poseemos en la retina y los impulsos nerviosos, llamados potenciales en acción, que son exactamente iguales a los provenientes del oído o del tacto, llegan a la corteza visual y allí se les atribuye una determinada cualidad como la de rojo, azul o verde. Los colores, pues, son atribuciones de la corteza cerebral, pero no cualidades que existan en la Naturaleza. Algo que ya sabía Giambattista Vico, filosofo napolitano s.XVII o el propio Descartes

El filosofo Baruch Spinoza, decía, los hombres se equivocan si se creen libres, su opinión está hecha de la consecuencia de sus propias acciones y de la ignorancia de las causas que lo determinan, y Albert Einstein dijo: el hombre puede hacer lo que quiera pero no puede querer lo que quiera. Y dice también Einstein, si tienes que elegir entre el mundo y el amor recuerda, si eliges el mundo quedarías sin amor, pero si eliges el amor, con él conquistaras el mundo…

Bueno, me llega todas estas citas, para terminar como empecé, cuando nuestro cerebro tiene un mapa que no es correcto, cuando aceptamos ideas y conceptos falsos, nunca jamás nuestro cerebro podrá aceptar lo que ve, solo cuando se anula su forma de pensar, por eso de niños, se anula su propio conocimiento y se inculcan las verdades que han confeccionado para poder anular nuestro propio pensamiento, pues si eso que se llama alma, y que tenemos registrado como algo que identificamos como los pintores religiosos han querido reflejar (seguramente impuestos) la idea de esa dualidad, en vez de eso, fuese una energía, que no se crea ni se destruye, que fuese ese alimento que no se posee en la tierra, porque solo se haría real cuando el ser humano fuese libre y solo desde la libertad fuese capaz de amar, y de esa fusión, libertad y amor, generase una energía  capaz de cambiar la percepción del ser siendo ese el momento de la evolución máxima, el conocimiento por si mismo, sin necesidad de maquinas, lo que él mismo es, energía, igual que lo que mueve el universo, energía.

Termino la exposición, es una forma humilde de querer explicar de otra manera el artículo, titulado Ciencia, Pseudociencias y Divulgación de Francisco Blanco Ramos, en el que compara la ciencia con los Astrólogos, hablando de el eminente parapsicólogo  Dr. Visiones, el afamado Dr. Alucine, etc.… Podría plantear el escrito con otros argumentos, muchos de ellos en primera persona, pero lo único que pretendo decir es que lo que no es real, impide  encontrarnos con la verdad; se dice…la verdad te hará libre…y la libertad es la línea que conduce al amor, esa energía que es capaz de realizar lo que los científicos no pueden demostrar, porque no es un amor reproductivo, ni un amor entre hombre y mujer, es el amor a uno mismo, que lleva al conocimiento real de uno mismo y solo así puede decir Sócrates esa frase, que es mejor sufrir las injusticias que realizarlas y con el conocimiento que hoy la ciencia tiene del Universo, solo se decir una vez más: al ver en grande, lo que no puedo ver en pequeño, que poco sé, cada vez soy mas consciente de que pasé por la tierra sin tener ningún conocimiento; también lo decía Sócrates, solo sé que no sé nada, ante la inmensidad del conocimiento que se le ofrecía seguramente a través de su mente…, como decía, pase por la tierra sin tener ningún conocimiento, una arenita en medio de este planeta tierra, eso es lo que soy,  y la tierra, un puntito en medio de una de las muchas galaxias… ¿Qué creemos que somos? ¿Cómo somos capaces de creernos sabios? ¿No nos ha llegado el conocimiento actual para ver nuestra pequeñez? A mi sí,..

Adjunto un comentario, de Macarena Ramírez que encontré en Internet y que habla de la relación que tiene la Astronomía con la filosofía, me parece valido para este trabajo, así que no lo copio, lo adjunto tal y como lo encontré.

 

¿Qué relación tiene la Astronomía con la Filosofía?

 

A pesar del tiempo, las dificultades técnicas y los días que a veces nos enloquecen, siempre hay espacio para reivindicar la labor de los estudiantes, que no es sólo receptiva, sino también creativa y analítica… es interesante leer los desafíos que ellos mismos se imponen ante una tarea nueva y cómo van descubriendo y trabajando sus capacidades reflexivas…

…………………………………………………………………………………….

Por

Macarena Ramírez - 4º medio B

En la clase de filosofía, la profesora decidió asistir a una charla en la cual estaba implicada la ciencia llamada “Astronomía”. Cuando el señor que estaba a cargo de impartirla hablaba, en mi mente surgía la siguiente interrogante: ¿Qué tiene que ver todo esto con la clase de filosofía? Sin embargo, todas esas preguntas que se planteaban, eran de mi agrado y me gustaba que se respondieran. Al llegar a la clase, la profesora, claro está, realizó la misma pregunta: Las interrogantes que se plantearon en la charla, ¿Tienen un grado de cuestionamiento filosófico?, en mi mente surgió la respuesta, obviamente sí, pero quizás el lector de este trabajo se pregunte ¿Por qué? ¿Cuáles son las bases sobre las que afirmo tal respuesta? Bueno eso es lo que expondré en las siguientes páginas de esta reflexión, escribiré los argumentos de mi afirmación y espero que los lectores de este trabajo se beneficien de la lectura.

Al comenzar a analizar las preguntas planteadas en la charla (¿Qué es la luz?, ¿Por qué el universo es oscuro? ¿Qué son los colores?, ¿Qué hay en el universo?, ¿Qué hace que todo exista?, entre otras), decidí ver cuál era la madre o de donde surgían esas interrogantes y de ahí ver si la madre de estas, tenía relación con la filosofía. Era claro, que estas interrogantes debían ser estudiadas por una ciencia, pero ¿Por cuál? Era obvio que debía ser una ciencia que estudiara los astros, el universo, los sistemas solares, y llegué a la conclusión que la única ciencia que podía estar en esa categoría era “La Astronomía”, pero también entre las opciones estaba la Astrología, entonces quizá el lector ahora se esté preguntando: “Bueno, ¿cómo se llega a la conclusión de que era la Astronomía la ciencia que estaba buscando y no la Astrología?”. Es fácil responder esa pregunta, busqué la definición de ambas palabras, Astronomía es la ciencia que estudia los astros a partir de la información que llega a las personas por medio de la radiación electromagnética(1) y la Astrología es el conjunto de creencias que pretende conocer y predecir el destino de los hombres mediante la observación de los astros, si bien, está relacionada con los astros, su función principal no será el descubrir y seguir estos cuerpos celestes, como es el objetivo de la astronomía.(2)Quedando claro cuál es la ciencia que abarca estas cuestiones procedí a analizar si esta rama de la ciencia tiene alguna relación con la filosofía.

Busqué alguna definición de lo que es Filosofía y si dentro de ella hay distintas categorías, es decir, si hay filosofías que apunten a la historia, a la religión o la que yo estoy buscando, es decir, la filosofía que estudie la naturaleza, y por ende, nuestro universo, como también lo hace la Astronomía. En mi investigación encontré que la filosofía, etimológicamente hablando, significa “amor a la sabiduría” (3), ¿Pero qué es la sabiduría? Sabiduría según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es un conocimiento profundo en ciencias, letras, o artes, también lo define como el grado más alto de conocimiento (4). Entonces, cabe preguntarse si este conocimiento, que el filósofo tanto anhela, abarca un conocimiento por nuestro universo, saber cómo se formó todo esto, porqué nuestro planeta es así, entre muchas preguntas que se analizaron en esa charla. La respuesta apunta a que existe un estrecho lazo entre Astronomía y Filosofía, ya que la Filosofía tiene varias ramas, existe una filosofía analítica, cristiana, del derecho(5), entre otras, pero hay una en especial denominada “Filosofía de la naturaleza”, esta es una reflexión filosófica sobre la naturaleza, el origen de esta, la estructura que posee(6). Esta filosofía la encontramos principalmente en la filosofía antigua, período anterior a los Sofistas, ya que el problema central de estos hombres, filósofos, era la naturaleza. Estos eran llamados Físicos, por Aristóteles. Lo que distingue a estos filósofos es que intentaban explicar el origen del cosmos sobre un principio natural, desechando el principio mítico o mágico que se utilizaba hasta ese entonces. Con estas personas nace la convicción de que es posible conocer la realidad por medio de la observación y la razón, la cual se mantiene hasta nuestros días (7).

Hasta este momento, querido lector, hemos analizado cual es la ciencia que estudia las preguntas que se plantearon en la charla, lo que nos permitió ver si la filosofía reflexionaba sobre el universo, sobre cómo se formó todo lo que nos rodea, e indagar sobre la estructura que posee nuestro universo, al igual que la astronomía, que pretende descubrir y obtener información sobre el universo, y lo que encontramos en él.

Hasta acá hemos analizado todo lo teórico, pero en la investigación me pregunté si algún filósofo se destacó en la astronomía, contestando algunas de las preguntas que se analizaron en aquella charla, o descubriendo algunos aspectos de los cuales se hablaron ahí. Si esta respuesta era afirmativa, mi punto de vista con respecto a la interrogante se haría más fuerte. El primer filósofo que apareció en mi búsqueda, fue Tales de Mileto, el cual entre sus pasiones estaba la matemática y la astronomía, lo cual lo llevó a que estudiara el universo logrando predecir un eclipse solar, que según Heródoto lo predijo en 585 AC., este hecho fue confirmado por los astrónomos modernos. Este proceso que presagió Tales, fue uno de los procesos que hoy en día se estudia en la Astronomía y también es un tema que se incluyó en la charla a modo de respuesta a tantas interrogantes formuladas (8).

Pero quizás, usted lector piense que, lo realizado por Tales fue mera coincidencia y que las preguntas realizadas en esa conferencia, no tienen nada que ver con la filosofía. Esa interrogante también me la cuestioné, porque siempre cabe la posibilidad de la coincidencia, así que decidí indagar sobre otro filósofo que se haya destacado en la astronomía y que haya contestado algunas de esas preguntas. En esta nueva investigación salió a relucir Aristarco de Samos, tal vez diga, “Y que demostró él en sus estudios”, bueno en la charla se plantea la pregunta “¿Cómo es el sistema solar?”, este filósofo en sus investigaciones, atribuyó lo observado a que la tierra y los otros planteas que se habían descubierto giraban en torno al sol, y no como algunos pensaban de que la tierra era la que giraba en torno al sol(9), por ende, Aristarco de Samos logró contestar una de las preguntas que en la charla se plantearon.

Había otra pregunta, que se cuestionaron los filósofos en la antigüedad, y era ¿Qué hace que todo exista?, pregunta también expresada en la charla. ¿Pero cuáles fueron estos personajes? Uno de ellos fue Anaxímedes de Mileto, el cual postulaba que el aire era el que permitía la existencia de las cosas en nuestro planeta (10). Otro filósofo que se dedicó al estudio de la sustancia que sostiene la existencia del universo, denominada Arjé, fue Heráclito de Éfeso. Según los estudios que él realizó, estipulaba que el Fuego era la sustancia que permitía la existencia de todo (11). Estos son dos ejemplos de un gran número de filósofos que se cuestionaban que era lo que permitía la existencia de todo lo que nos rodea.

Con todo esto, mi estimado lector, pude basar mi respuesta afirmativa a la pregunta expuesta en el comienzo de este ensayo: “Las preguntas planteadas en la charla ¿Tienen algún grado de cuestionamiento filosófico? Y claro que sí, al poder analizar que la filosofía estudia también la naturaleza y que grandes filósofos de la antigüedad como Tales de Mileto y Aristarco de Samos descubrieron y a la vez contestaron preguntas expuestas en la charla. Y por último en la investigación que hice y lo que terminó por convencerme de mi respuesta fue que un gran número de filósofos trataron de contestar la pregunta: “¿Qué hace que todo exista?”, aunque no es la misma respuesta que tenemos hoy en día, se puede decir que los cuestionamientos filosóficos tiene una gran relación con las preguntas que analizaron en aquella charla.

 

 

 

 

 

LA MENTIRA: CAUSA DE TODAS LAS ADICCIONES

Posted on Septiembre 30th, 2010 in FEMENINO SINGULAR, FILOSOFICOS by conchitalloria  Tagged , ,

Hoy en el supermercado tuve, sin proponérmelo, una conversación que después me hizo reflexionar en solitario.

Al contárselo a uno de mis hijos, me dijo, pareces “una maruja”, porque el suceso se originó en la cola de la caja de un supermercado,  causado por que sonó la alarma cuando  salía un cliente con la bolsa de la compra. Ya sabemos lo que sucede, todos nos quedamos mirándolo y pensando, ¿realmente se llevará algo?, y  observamos cómo se desarrollaba la operación de comprobar lo que motivaba  que la alarma sonase. Como casi siempre era culpa de la maquinita y no de que él o la ciudadana se llevasen algo. Y habló una señora de la fila y dijo, “no se puede confiar ni en los conocidos” y, como si algo me impulsara, contesté de inmediato, “en los conocidos sí”, y a mi respuesta,  otra de la cola afirma, “mira los asesinatos y los vecinos dicen que los conocían y que parecían tan buenos o tan felices”, y volví a responder, “porque creían que se conocían o que les conocían, pero no era verdad”; la cajera me respondió diciendo, “yo no confió ni en mi misma, pues en un momento dado no sé como reaccionaria”, y le contesté, “por eso, porque no te conoces, pero si te conocieses, si lo sabrías”. Y así terminó prácticamente la conversación.

Pero aun le sigo dando vueltas. Creer que uno se conoce a sí mismo y no sabe nada de cómo realmente es ni cómo podría llegar a ser.

Y no conociéndose a sí mismo pretender conocer a otro, entender a otro, comprender a otro, está claro que es tarea imposible de realizar.

¿Por qué costará tanto admitir que uno mismo no se conoce? ¿Por qué no admitir que nos engañamos las más de las veces?

¿Por qué no tenemos interés en conocernos de verdad? ¿Qué puede dañarnos tanto que no queramos enfrentarnos a nosotros mismos?

No queremos que otros sean nuestras conciencias, pero tampoco queremos que nuestra conciencia pueda ni por un instante hablarnos.

Le cerramos todo canal de comunicación, la anulamos, dejamos de tener conciencia, no la escuchamos, no existe. Imposible conocernos si no dejamos que sea nuestra conciencia quien nos hable.

Es ella la que sabe quien realmente somos. Es ella la que nos va avisando. Nos recuerda a nuestra madre, ¿la despreciamos como a nuestra madre cuando nos aconseja?, parece bruja, decimos, lo sabe todo de mí, lo sabe mejor que yo, decimos,…claro, la conciencia, la madre  no se engaña…,  uno mismo si se engaña.

No sabemos porque no queremos saber. Los problemas no existen. Solo existen cuando uno reconoce su existencia. Y mientras niegue que existan, pues no existen. Y no tengo nada que solucionar, ni cambiar, porque no existe el problema. Si cambiase o solucionase algo estaría admitiendo que existía el problema y mi fuerza es negar su existencia.

Me engaño a mí mismo, no hay mayor desprecio que mentirse a uno mismo. La maldición a la que se refieren es esa, al principio, se miente para protegerse de un acto mal realizado, para no discutir, para que no se entere de que soy de esa manera, para hacer creer que yo no soy ese que hace cosas que me pueden castigar por ellas; se miente a otras personas por muchas razones, por muchísimas, incluso, algunas veces, se obliga a mentir, y uno, por miedo o por creer que no tiene otra alternativa, miente.

Pero llega el día que ya no se miente a los demás. Resumiendo, al no engañar a los demás,  y al no  importarle a los demás que le mientan, se va engañando más a sí mismo.

Y aquí se cumple la maldición, la mentira termina destruyendo solo al que la emite, al que la crea, al que la propaga. Termina siendo  víctima uno mismo de la mentira.

Al no rechazarla, no ha podido saber nada de sus efectos letales, de haberlo sabido jamás aceptaría la mentira como forma de vida, como forma de resolver sus problemas, como forma de salir del apuro.

Si supiese de sus efectos, sabría que el que miente se queda absolutamente solo, sabe que se irá destruyendo a sí mismo con mil y una adicciones, del tipo que sea y no sabrá definir que es un adicto, no sabrá definir que tiene depresión, no sabrá definir que necesita ayuda, no sabrá definir que no tiene a nadie que se preocupe por su salud, ni por su bienestar, no se dará cuenta que ya no tiene a nadie, que todos le han abandonado.

Y sigue matándose con sus adicciones pues actúa exactamente igual con las personas que han querido ayudarle que con su conciencia, haciéndolos callar, llamándolos mentirosos,    terminando por silenciar cada palabra de ayuda que quieran darle.

En su conciencia sabe perfectamente quien es el que está destruyendo toda la vida, todo el entorno, toda la salud del engañado. Para su desgracia sabe que el engañado es bueno, es bueno,  es bueno, y eso le destruye, está justo engañando a alguien bueno….Por eso no deja actuar a su conciencia, por eso la anula. No hay mayor vergüenza que hacer daño a alguien bueno.

A alguien bueno se le quiere, se le ama y se le dice la verdad.

Por eso queriendo destruir al que le ayuda, al que no le miente, hace grande a su adicción, que es la que controla su vida, y será quien le mate, sin aceptar que es adicto a la mentira, de la misma manera que es adicto a la sustancia que terminará matándolo.

Al  releerlo, pensé, lo que da de sí un suceso en el supermercado.

Y me dije, que maravilla, que alegría sentimos, cuando la verdad florece.

Y me dije, escuchar a la conciencia, despertar a la conciencia es la medicina para librarse de esa perniciosa adicción: LA MENTIRA.

 

Nota:Fotos tomadas de “Diario de una becaria” y de “By Zamyr S” 

EL MUNDO CREADO EN SIETE DIAS

Posted on Septiembre 9th, 2010 in FEMENINO SINGULAR, FILOSOFICOS by conchitalloria  Tagged , , , ,

(Foto tomada de elvalledelarte.blogspot.com)

 

Parirás con dolor.

Crecer y multiplicaros.

Os expulso del paraíso.

Os condeno a ganar el pan con el sudor de la frente.

De estas enseñanzas, propagadas a través de los siglos por todo el orbe, son en parte mi visión de que he crecido en un acoso moral y que por ello he acusado a las instituciones que lo han permitido de acosadores.

Defino perfectamente que es la sociedad la acosadora y sus hijos, buenos estudiantes, la letra con sangre entra, han sacado matricula en esa asignatura. De verdad que lo han aprendido y lo han puesto en práctica, por eso, ahora, se acusa al hombre y a la mujer de acosador o de maltratador y no se acusa a quien lo enseñó como una asignatura obligatoria y repetitiva a lo largo de los siglos. Porque se escuchaba, se leía, incluso para los que eran analfabetos y no podían acercarse por ellos mismos, las lecturas del libro, que ellos llaman sagrado.

Hoy vemos aun pastor cristiano en EE.UU, que predica que se quemen los libros de El Corán, diciendo casi son demoniacos o términos semejantes.

Y me pregunto, ¿Y qué le enseñará a él su libro, el de los cristianos, llamado La Biblia que su lectura le lleva a interpretar que realiza un acto heroico y que su dios le bendecirá, incitando a que quemen El Corán?

La historia se repite ¿Qué quemaban en la inquisición?

¿Qué libros estaban en el “Índice” de la Iglesia? ¿Por qué se prohibía la lectura de otros pensamientos?

Simplemente porque se quería imponer un único pensamiento, anulando, quemando a personas y a libros que se atreviesen a dejar reflejado otro pensamiento, distinto al que oficialmente iban a imponer.

Y ese pensamiento de hace dos mil años, lo seguían transmitiendo en 1949, cuando nazco, y me hacen hija de la Santa Madre Iglesia, sin mi permiso. Pero eso era aceptado y obligado en tiempo de la dictadura.

Pero crezco,  pienso y hablo, y me mandan callar. Desde niña quiero decir que no, que eso no es así.

Y me siguen mandando callar.

Y aun a día de hoy me dicen, ¿pero aún hablas del pasado? ¿Pero aún hablas de Franco? Y me quedo con cara de tonta, y digo, pero si no he hablado, nunca me han dejado decir lo que pienso. Y me dicen, ya está todo dicho.

Y sigo diciendo no, no está nada dicho. Todo sigue igual, nada ha cambiado, seguimos transmitiendo a nuestros nietos, enseñanzas impuestas, obligadas, seleccionadas, partidarias, que no tienen nada que ver con el amor, con la vida, con el ser y con el pensamiento.

Y tuve mis primeros hijos y pedí que me durmiesen. Debí de ser de las primeras en hacerlo, y dije, ¡ves, con la ciencia, ese mandato, esa obligación, ese castigo ya no se cumple! Elijo si quiero saber lo que es parir con dolor o sin dolor. Y como era muy jovencita, y fui querida, mimada y protegida por mis padres, era lógico, que eligiese parir sin dolor.

Pasa el tiempo, crecen mis hijos, les amo tanto, les deseo dar tantas cosas que no poseo, que en mi mente nace la idea de la inmensa imperfección del ser humano, tan llena de dones la tierra y que pocos dones posee la madre, para la maravillosa tarea que es acompañar el crecimiento de un ser humano, crecimiento para ser amado, cuidado y protegido y no, como lo califican algunas organizaciones religiosas,”capital humano”.

Y decido que eso de crecer y multiplicarse, siendo pobre y careciendo de formación laboral, sería  un dolor para los hijos. Que no tengo derecho a traerlos a un mundo de sufrimiento y decido, después de  sentir el amor por cuatro hijos, que mi etapa fértil se ha terminado y la ciencia de nuevo me permite hacerlo y, simplemente con un ligamento de trompas, impido nuevas gestaciones. Tampoco he cumplido el mandato.

Cuantas veces dije en mis círculos de amigos, “creía que la vida era un paraíso y es un infierno”.

Me decían, claro es un valle de lágrimas.

¿Cómo se puede traer a un hijo a un valle de lágrimas? Y llegue a decir, “Mamá, como me has traído a este mundo si es un valle de lágrimas y encima te mueres y me dejas sola.

Mi vida a partir de ese punto, se convirtió en un valle de lágrimas, aunque todos los que me veían, nos veían como una familia feliz, con unos hijos preciosos.

Pero lo que no veían era mi interior. Mi sufrimiento. La vida no podía ser así.

Sí, me condenaron a ganarme el pan con el sudor de mi frente.

Cuando estoy de rodillas, limpiando una alfombra o el suelo, sudando, agotada, siempre me viene esa frase a la mente, para ganarme el pan, porque como madre, como mujer en el hogar, es lo único que obtienes.

Te dicen, tienes lo que gana tu marido por su trabajo y respondo, ¡Y por el mío!, ¿Quién me lo paga?

Y te dicen, bueno, lo que gana él, es para los dos o para los seis, es decir, para la familia nuclear o numerosa.

Hoy aprendo de mis hijos, tienen su trabajo, conviven en el hogar y emplean su sueldo para ellos mismos. Les digo, os imagináis que vivís en pareja, os casáis y que ahora el sueldo, a parte de los gastos de piso etc. etc., es un sueldo para dos personas, si la otra persona no trabaja como antaño, y después, el mismo sueldo repartido en un hijo, dos hijos, tres o cinco hijos. Hijos, miseria completa,

Y esta era la familia tradicional.

Claro que no lo acepté. No podía dejar que mis hijos careciesen de lo mínimo que un ser humano necesita para crecer feliz.

Menudo fracaso, las enseñanzas del pasado, no las podía aceptar.

Quería ser feliz aquí, aquí era donde tenía que ser feliz, no me servía que alguien me dijese, aquí un valle de lagrimas, allá después la felicidad.

Y así viví, toda mi vida queriendo encontrar la felicidad permanente en mi vida y nadie me entendía.

Y dije, feliz hoy, feliz mañana. Desgraciada hoy, desgraciada mañana.

Estas enseñanzas no valen.

Y las he rechazado. Pero han sido las que me han enseñado. Y las que en el colegio de curas, enseñaron a mis hijos.

Y me dije, la raíz, la raíz es el problema, queremos sanar las ramas porque dan frutos podridos, pero lo que hay que sanar es la raíz, que es la que no tiene sustancia de amor, por eso nos enseñaron la vida miserable y nos condenaron a vivir “en un valle de lágrimas”

Por eso denuncio a la sociedad, que me obligó a aprender de memoria todo eso que al crecer he rechazado por mi propia experiencia de saber amar a mis hijos.

Una madre que ama a sus hijos jamás les condenaría a vivir en un infierno.

Ese dios, del que hablan, si amase a sus hijos, jamás les condenaría a vivir un infierno. Y a eso no se le llama libre albedrio. De eso hablare otro día.

 

 

 

 

Definiciones: Acoso Moral

Posted on Septiembre 7th, 2010 in FILOSOFICOS by conchitalloria  Tagged , , , , ,

Se considera acoso moral a toda conducta abusiva, consciente y premeditada, que atenta por su repetición o sistematización, contra la dignidad o integridad psiquica o fisica de una persona.

A esto le llamo mal trato cotidiano en la vida laboral, familiar y social, es decir, en la vida cotidiana.

Y viene a cuento, porque voy a escribir sobre la transición española y voy a dejar reflejado, que lo que antes se consideraba “normal” hoy es considerado acoso moral o incluso mal trato.

¿Cómo se puede pasar de lo normal, de lo aceptado como normal, a ser definido como acoso o maltrato?

Personas normales, segun esto, hoy serian denominadas como acosadores y maltratadores.

¿Fueron las enseñanzas de la época las que produjeron en las personas estas actitudes?

¿A quien señalamos con el dedo acusador?

¿Quien fue o fueron los responsables de esas enseñanzas?

¿Siguen en activo? ¿Se han retirado o perduran todavia como forma de educación?

¿Que nucleos siguen utilizandolas?

¿Porque se hacen promesas, se realizan votos, entre ellos el del silencio, se promete obediencia, etc etc?

Alguien se imagina una familia realizando algo de lo arriba expuesto.

¿Quienes son las organizaciones que usan esos metodos y practicas? ¿Por que lo hacen? ¿Para que lo hacen?

Mi manera de pensar es que si algo se oculta, en principio, es por que no es bueno.

Como madre ¿Le obligaría a un hijo a realizar un voto de silencio? Si dentro de la familia son actos que no se realizan, porque hay instituciones que eso forma parte de su practica y de su ideario, y encima, se considera normal.

Bueno, este es el inicio del entremés,  ya vendrán los platos fuertes.

Trataré de escribir de donde venimos, de esa sociedad que se llamaba normal y que hoy la denomino como acosadora o maltratadora, impidiendonos desarrollarnos desde la niñez en libertad, como seres humanos en igualdad, sin diferencias de sexos,  impidiendo desarrollar a la mujer en sus derechos y siendo los hijos parte de un capital humano, destinados para el trabajo, para la explotación, para defensa de la Patria y para Dios, en vez de tener los derechos que hoy se le han devuelto, siendo hijos amados, cuidados y protegidos.

Recuerdo a una profesora de los Maristas, estudiaron allí mis hijos, y en una entrevista, sobre si habian pagado a uno de ellos y ante mi frontal oposición, me respondio, toda llena de razón, a mi mis padres me pegaron, y gracias a ello, aqui estoy y fui “buena” y no quede traumada. Y mi respuesta fue: Ya veo que no, repites lo que hicieron contigo, en vez de saber educar, empleas el castigo, la violencia fisica y encima la justificas, como algo bueno, que no te dejo traumada.

Quizas este es el principal problema, que los que sufrieron este tipo de acoso, de malos tratos, lo consideran normal, y lo repiten. Justifican de ese modo, que estan dentro de la normalidad.

¿Son capaces de entender que otras personas han conseguido todos sus exitos, han triunfado, han sido educados y nunca han sido castigados fisicamente, ni moralmente, al reves, que han sido felices en su niñez, que adoran a sus padres y que jamas ellos repetirian violencia contra otras personas, justo, porque jamas ellos lo recibieron? ¿Serán capaces de entender esto?. Es un pequeño matiz que lo cambia todo.

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