ESCRITO ENVIADO A OTROS MEDIOS. 20/06/2012

Tengo un deseo, que querría ver cumplido.

Son esos momentos en que si te preguntasen ¿Qué es lo que más deseas que se cumpla en tu vida? Diría sin ningún tipo de duda este deseo.

Que los ciudadanos entendiesen perfectamente que los que han destruido un país, los que han destruido una economía, los que han bombardeado con mentiras o con bombas, la vida de los ciudadanos, no pueden ser los mismos que los que realicen la recuperación de lo destruido.

Es el incendiario que prende fuego en el bosque y después va con una miguera a apagarlo.

Los injustos jamás podrán hacer justicia.

Los ciudadanos democráticos basamos nuestra esperanza de vida digna, libre y honrada precisamente en la justicia.

Por lo tanto, el ocultar, el silenciar los problemas que España tiene, no denunciar a los corruptos, el seguir mintiendo haciendo lo contrario a lo que han dicho y no decir basta, gritar tan alto que el Eco nos devuelva nuestro grito y despierte nuestras conciencias dormidas, entendiendo colectivamente, que los injustos, no pueden estar al frente de los nuevos tiempos, en donde los padres amamos a nuestros hijos, en donde el conocimiento ha posibilitado la sanación de tantas enfermedades que le posibilita una vida digna al enfermo y a sus familiares, que no deseamos ser inmortales, solo que el tiempo que por la tierra pasamos, pueda ser retirado el dolor, pues el dolor, solo dolor produce, no se gana ningún cielo, ni ningún reino, soportando el dolor, pero ocasionando, generando dolor a los demás, unos pocos si consiguen el reino en la tierra.

La única forma de no terminar rescatados, que es la constatación de nuestra ruina moral y económica, es diciendo la verdad.

Se ha ocultado el numero y la razón de los suicidios, engañando en el análisis que hablar de ello, podía crear el efecto imitación y que aumentasen los suicidas.

No importa el saber cuál es la razón de no querer vivir, pero saben que ocultándolo es bueno, pues así no se les ocurre imitarlos. El resultado final es que aumentan más cada día. El silenciar los problemas, solo hace que aumenten.

Conocer las razones que llevan al desastre, ayudan a cambiarlas, evitarlas y sanar las raíces podridas que termina pudriendo todo el árbol.

No hablar con claridad, los empresarios, los sindicatos, los partidos de la oposición, los medios de comunicación de las causas reales que nos han llevado a este agujero financiero, es la causa de nuestro descredito, de que nadie confié, de no tener crédito y del que el país, sea rescatado, y gobernado por otros países, más fuertes que el nuestro, pues unos bandidos han saqueado las cuentas del estado, obligando asumir la deuda privada.

Ese es mi deseo para la recuperación moral y económica de Europa. Que se diga la verdad, y que todos los corruptos sean alejados del poder y del dinero.

Esos seres destructivos tienen que ser alejados del poder. Es tener a la mafia gobernando a los ciudadanos. ¿Qué esperamos de ese gobierno? Pues lo que estamos viviendo. Guerras, sufrimiento dolor, empobrecimiento, hambre, ruina, para que cuatro familias mafiosas y sus secuaces crean que son poderosos.

Y solo son mafiosos, ladrones y personas que llegara el día en que serán acusados de crimines contra la humanidad, por lo tanto serán juzgados como criminales por la historia.

Y son los políticos , jueces, médicos profesores, científicos etc.…ciudadanos de a pie, partidos políticos, sindicatos, los que no se consideran mafiosos, los que tienen que limpiar sus instituciones y no permitir en sus colegios profesionales, en sus partidos, sindicatos o confederación de empresarios a seres corruptos. Cada uno tiene que limpiar su casa de corruptos. Es muy fácil. Todos saben quiénes son.

Igual que un hogar, los padres saben cuál es el hijo ladrón, y llenos de pesar, no le permite seguir siendo ladrón, lo corrige, o termina en la cárcel.

El amor de unos padres por un hijo ladrón no es encubrirlo. Es denunciarlo, es buscar ayuda para que lo que solos no pueden hacer, otros colaboren en su transformación, pero mientras, no se le deja gestionar ningún patrimonio. Solo se le ayuda a curarse.

Exactamente igual es la actuación en la sociedad. Esa es la medicina que este país necesita.

Conchita Lloria